Si te insiste a tener relaciones sexuales, pero tú no lo deseas; si te miente o promete cosas que no son verdaderas para que accedas a tener sexo; si te amenaza con terminar la relación o crear rumores sobre ti si no accedes a tener relaciones sexuales con el agresor; si una figura de autoridad utiliza su poder e influencia para presionarte a tener sexo, te están coercionando y es un tipo de violencia sexual.